Intuición & Estructura
En el Café Central al Mediodía*
Por Ignacio Barrientos
El punto de partida
Todo comienza con la idea de exponer las acuarelas que pinté durante el 2010. Hace tres años que no exponía y la última vez había sido en el Café Moro.
No hay muchas paredes blancas en Valdivia. .. La decisión por definir el local tardaba y ya había descartado tres lugares por diversos motivos.
Him me había ofrecido su ayuda para el montaje. Nos pusimos de acuerdo para iniciar el enmarcado. El trabajo de hacer las ventanillas lo hicimos en su casa.
Me preguntó: ¿Por qué no otra vez en El Moro? Él había puesto en el Café un par de cuadros a modo de prueba… Le dije que si lo hacía, prefería que me acompañara, aprovechando la situación y que agregara obras para compartir a partes iguales la sala. Estuvo de acuerdo y por primera vez en 16 años volvimos a exponer juntos.
A Him lo conocí el 93. Esa vez estuve 1 año y medio en la ciudad y compartimos diversas actividades, incluida una exposición colectiva de 13 artistas denominada Alter-Nativos ( Verano 1994), en la última planta de la municipalidad de la que fuimos promotores y que fue un hito generacional hasta ahora no suficientemente documentado.
La amistad con Him ha perdurado hasta hoy, con las típicas fases de introspección propias de nuestro oficio y modo de ser. Así es que me alegro de que podamos confluir tantos años después en una exposición que es una especie de síntesis del trabajo de cada uno y en una muestra del arte contemporáneo más avanzado hecho en Valdivia durante casi dos décadas.
Proteger las obras
Debo proteger mis acuarelas… En eso pensé cuando la decisión fue exponerlas en el Café Moro. Tendría que adaptarme a las condiciones del lugar, en particular a las dificultades de iluminación que tiene la sala.
No quise entonces exponer sólo acuarelas, que era la intención original. Las que finalmente presenté, me propuse defenderlas reservándoles la mejor iluminación y escudándolas con la obra modular de mayor dimensión que he realizado. Luego pensé que por sus características, su color (gama de grises sobre todo) se perdería en ese espacio. Una vez más, el celo por mi obra me hizo descartarla a favor de otras de menor tamaño con mayor adaptabilidad a la luz disponible.
En buenas cuentas, estos son aspectos de montaje e instalación y al tratarse de módulos se convierten en un trabajo artístico adicional.
Dar en el blanco desde la sencillez
¿Qué podría decir cualquier espectador de mi obra?: Que es sencilla, modular (adaptable), ligera, que trabajo con colores planos…
La intención de sencillez se aprecia en la utilización de pequeños módulos independientes dispuestos en una pared de la sala, específicamente en Iluminada. Esta es una utilización de elementos modulares a la que pocos artistas acudirán porque su simplicidad la hace pasar desapercibida. Ese es el sutil terreno en que me muevo, disponiendo elementos plásticos básicos de modo que se constituyan en una obra inesperada.
Artistas invitados
En el afiche que convoca a la muestra he puesto un dibujo de Blinky Palermo, uno de los artistas que siento más cercano y se trata de un pequeño homenaje.
Este artista alemán dio un giro a las propuestas minimalistas norteamericanas abriendo su obra a significados que van más allá de la pretensión de hacer un arte sin contenido o sin connotaciones al mundo real.
En la exposición presento Volcán Palermo, una obra del 2006 que hasta ahora no había expuesto. Por supuesto hace referencia a los numerosos triángulos de la obra de Blinky Palermo y también a algo evidente en el paisaje de esta parte del mundo y esto a su vez conecta con una característica de mis pinturas, la ceniza usada como pigmento.
Paul Klee es invitado sin excusas en relación con las acuarelas. Su sentido constructivo pero cálido es una referencia válida, aunque en este caso se trate de una espontánea convergencia de temas y formas: Jardines, paisajes y edificaciones son los motivos de las acuarelas que presento.
Piet Mondrian aparece en mi obra y esa es la palabra, porque se trata más que nada de apariencia. No interesan aquí sus teorías neoplásticas sino las sugerencias visuales, como las inspiradas en New York que aquí se expresan en Iluminada o en Niebla en Planeador, un titulo irónico al comparar las vistas aéreas de la gran ciudad con Niebla, el lugar donde vivo.
Hasta aquí las menciones necesarias. Sin embargo el dialogo con las obras de estos artistas continúa y se hace familiar.
Otra vez me ha tocado contar la historia… y ya resueltos ciertos detalles del montaje sólo me resta invitarlos a compartir la ocasión.
*Adaptación de la afirmación de Joseph Beuys: “Los mayores misterios ocurren en la estación central al mediodía”.
