Por tanto un pintor lo expone, aunque pueda seguir haciendo más en él; entendiendo que
la idea de un cuadro acepta diversas soluciones.
Doy un paso atrás para decir que un
cuadro pasa por distintas fases en el proceso de ser pintado y uno “lo pierde” y “lo encuentra” en palabras
de Brice Marden. Aún alguien
como Picasso a quien se considera un pintor completo, solía rehacer
innumerables veces una pintura como se puede apreciar en más de un documental.
Ante cada cuadro la lucha está garantizada. Cada pintura admite
por lo menos diez mil pinceladas,por poner una cifra
simbólica y al final de ese trabajo lo importante son las ganas de enfrentar el
siguiente desafío. Lo otro sería ser conformista y eso no interesa.
Me basta con obtener de mi pintura una leve sonrisa. Por supuesto luego está el público y todo marchará bien si al menos
unos pocos espectadores consiguen de ella algún grado de felicidad, aunque
quizás esto nunca lo sepamos.