Estudio en Rojo, mi lugar de trabajo
Es el
momento apropiado para hacer un recuento de lo realizado, incluso para
catalogarlo.
Un pintor
tiene la necesidad de contar con paredes donde
mostrar su trabajo. Lo deseable
es que el propio taller sirva para ese propósito. No es un enorme espacio,
pero bien instalado servirá para mostrar
de manera apropiada algunas obras.
El objetivo
aún no está cumplido, pero está cerca.
En containers de madera, carpetas, muebles
y viejas maletas reposan cuadros y trabajos en papel no enmarcados, además de los
cuadros de mayor formato obligados a mirar hacia la pared hace ya más de una década. Puedo llamar a este conjunto mi taller enterrado. En esas condiciones el trabajo resulta más o
menos invisible.
De momento,
incluso más que en algunas “exposiciones de Café”, es en este blog: Auténtica Barba de Pintor donde los
trabajos se pueden ver con más claridad y donde además se cuenta con
información complementaria.