Saturday, December 04, 2010
Tuesday, November 16, 2010
Expansión y Concentración del Arte
Expansión y Concentración del Arte
Cuando ya has recorrido un largo y sinuoso camino y has mirado lo suficiente el mundo, esa visión se puede concentrar y proyectar con el pincel. No necesitas hacer grandes despliegues para expresarte, la acuarela pueden ser el medio adecuado para revelar la mente. Esto puede ser metafórico, pero también concreto si piensas en el revelado fotográfico, sólo que aquí las imágenes surgen del agua.
El arte lleva la percepción a la escala que quieres. En este caso todo se hace más pequeño y manejable, conforme a nuestros deseos.
La concentración lleva al núcleo de mi arte. Comencé con la acuarela y vuelvo a ella. Trabajé la abstracción entre el 93 y el 96 y ahí surgieron obras intuitivas, que revelaban una veloz visión (no fragmentada). Ahora vuelvo al punto donde quedaron las cosas, pero lo hago a través de una mirada constructora, como aconsejaba Klee. Decía que se así podía llegar más lejos, que con los chispazos de la revelación repentina.
Lo cierto es que reconozco este espacio, establezco procedimientos y me dispongo a habitarlo. Desde aquí proyectaré mi obra.
Tuesday, November 09, 2010
Nota sobre la serie de acuarelas abstractas (aún sin título)
Las formas de mi pintura están delimitadas: Líneas de color, cuadrados, rectángulos, algunos triángulos y no más; sin embargo los temas y las connotaciones están abiertos, es decir no sólo quiere ser pintura- pintura. Más bien pretendo un espacio en el que se establezcan relaciones y significados.
Dicho esto, puedo agregar que esa pretensión es de largo alcance, pero cada serie tiene temas propios, que nunca están lejos de mi experiencia cotidiana. Por tanto la abstracción lo es en su sentido más básico. Parte por esquematizar las líneas y colores principales del paisaje, del entorno en que me muevo y de la casa que habito. Tal cosa ocurre en pintura más a menudo de lo que muchos pintores abstractos reconocen.
Por supuesto la experiencia es la base, pero su transformación en pintura la hago con toda libertad.
Estos son los temas de la serie:
Paisajes: Visión amplia de horizontes y llanuras. El horizonte marino sigue siendo la línea maestra del entorno donde vivo. Pacífico es el título para varias de las acuarelas. Hay otra de llanura que título Arena y Tambor.
Construcciones intuitivas: Toda pintura puede ser llamada construcción intuitiva, sin embargo aquí parto de la forma de mi propio sitio y casa. La experiencia de ampliación y reparación de la casa, acentuó mi interés en dibujar y modelar espacios, sólo que en pintura puedo expandirlos e idealizarlos sin limitaciones.
Vistas Aéreas: Varias de las acuarelas son una combinación de vistas horizontales y vistas aéreas o sólo de estas últimas, propias de un plano o mapa.
Niebla en Planeador (Mondrian de Visita) es el caso. Las obras de Mondrian de su periodo en New York, hacen referencia a vistas desde los rascacielos de la ciudad y el tráfico de las calles, estas inspiraron composiciones que muestran intricadas tramas de líneas y colores. Mi título ironiza con esto, porque es muy diferente de lo que yo puedo ver desde el monte en Niebla.
Jardines Post Klee: El tipo de composición que hago alude a lo hecho por Klee, sólo que lo he revisitado a través de las láminas de un libro muy al final de mi labor. En pintura mis referencias son numerosas, pero si pinto con acuarela y digo jardín, no puedo escapar de Klee.
Monday, November 08, 2010
De Vuelta al Futuro
El último reducto para un pintor es la acuarela, el lápiz y el papel.
Delimitar mi trabajo a estos medios me agrada. La inmediatez, la ligereza de equipaje, la economía me complace.
No retomaba la acuarela con esta decisión desde el año 96. Hasta ahí evoluciono mi pincel con esta técnica. Luego de los intensos años como pintor en el Parque del Retiro, concebí trabajos más imaginativos y personales, también más abstractos. En este sentido el 96 ha seguido estando en el “futuro” pues lo conseguido quedo lejos de los esporádicos intentos posteriores.
El acrílico gano terreno e hizo avanzar mi pintura que llego hasta las estructuras modulares. Por supuesto el soporte cambia la cualidad de la pintura, la facilita o la dificulta. Ya decía que la madera ayuda y la tela en blanco complica. El papel para mí hace ambas cosas.
En medio de la reparación de mi casa el año pasado busqué un espacio disputado al desorden para pintar unos trabajos de acrílico sobre papel. Representó un esfuerzo que no me dejo satisfecho. No sé si alguna vez los enmarcaré, sin embargo significan un entrenamiento y un precedente para estas acuarelas.
Ya estoy inmerso en esto. Es el formato más pequeño y más básico de mi trabajo, pero también su núcleo. Toda proyección con cualquier medio y soporte emanará de esto.
Pronto más artículos sobre esta serie.
Sunday, November 07, 2010
Monday, May 24, 2010
Acuarela Abstracta. El Comienzo
Wednesday, November 11, 2009
La Escuela de Papel
Ignacio Barrientos
Niebla, 7 de Nov.2009
Sobre mis últimas pinturas y un poco de historia…
En noviembre del 2004, hace exactamente 5 años, presenté una exposición en que utilicé papel y cinta de pegar sobre tela y sobre papel. Se trataba de collages más o menos geométricos. El paisaje reducido a trozos y líneas esenciales. Ese sigue siendo el tema.
En noviembre del 2009, no hay collages, ni papel sobre papel, se trata sólo de pintura en que la línea es el color (sobre todo).
La pintura como actividad primitiva y sofisticada. Primitiva y sofisticada ya era la pintura rupestre. Soy de la tribu de los pintores de líneas. Descartemos a los que alguna vez han pintado líneas (que son muchos), se trata sólo de los que han insistido en esto a través de los años.
La línea, el trazo, como gesto único que concentra a todo el universo. De eso ya han hablado hace siglos los chinos. Soy lo suficientemente “chino” para interesarme de verdad por esto.
Maduro lentamente, así espero vivir lo suficiente como pintor para ver lo que deseo. En cuanto a la belleza, la admiro, suelo temerle y en todos los casos procuro cuidarla. Evanescencia es su nombre.
La pintura es una actividad sicofísica y requiere de un entrenamiento, el que siempre pinta, está listo para caminar por cornisas.
En noviembre del 2004, hace exactamente 5 años, presenté una exposición en que utilicé papel y cinta de pegar sobre tela y sobre papel. Se trataba de collages más o menos geométricos. El paisaje reducido a trozos y líneas esenciales. Ese sigue siendo el tema.
En noviembre del 2009, no hay collages, ni papel sobre papel, se trata sólo de pintura en que la línea es el color (sobre todo).
La pintura como actividad primitiva y sofisticada. Primitiva y sofisticada ya era la pintura rupestre. Soy de la tribu de los pintores de líneas. Descartemos a los que alguna vez han pintado líneas (que son muchos), se trata sólo de los que han insistido en esto a través de los años.
La línea, el trazo, como gesto único que concentra a todo el universo. De eso ya han hablado hace siglos los chinos. Soy lo suficientemente “chino” para interesarme de verdad por esto.
Maduro lentamente, así espero vivir lo suficiente como pintor para ver lo que deseo. En cuanto a la belleza, la admiro, suelo temerle y en todos los casos procuro cuidarla. Evanescencia es su nombre.
La pintura es una actividad sicofísica y requiere de un entrenamiento, el que siempre pinta, está listo para caminar por cornisas.
Niebla, 7 de Nov.2009
Saturday, May 30, 2009
2010 Exploración Espacial

Por Ignacio Barrientos
Hablo para todos
La idea de la pintura sobre módulos de madera, es contar con una estructura material clara y precisa. Además la madera es una materia prima clave en mi entorno.
En cuanto a consideraciones estratégicas y prácticas, una de ellas es la escala de los trabajos. Mi presupuesto económico es mínimo, por tanto el formato pequeño se ajusta mejor a la situación; aunque no es la única razón para trabajar en esa escala.
Estoy en las antípodas de un artista como Frank Stella, que rompe con el formato cuadro de manera espectacular, con sinuosas estructuras de grandes dimensiones.
Tratar de sacar la pintura del muro y disponerla en el espacio tridimensional, en una especie de pinto-escultura, no suele arrojar resultados certeros y hace difícil la vida de esas obras.
En el ámbito artístico local las experimentaciones suelen terminar en un pobre desorden o al contrario exacerban su laboriosidad y quienes las valoran lo hacen porque pueden cuantificar el trabajo invertido. La aparente sencillez de mis módulos de madera rompe estas tendencias y viene a resolver diversos problemas.
La idea de la pintura sobre módulos de madera, es contar con una estructura material clara y precisa. Además la madera es una materia prima clave en mi entorno.
En cuanto a consideraciones estratégicas y prácticas, una de ellas es la escala de los trabajos. Mi presupuesto económico es mínimo, por tanto el formato pequeño se ajusta mejor a la situación; aunque no es la única razón para trabajar en esa escala.
Estoy en las antípodas de un artista como Frank Stella, que rompe con el formato cuadro de manera espectacular, con sinuosas estructuras de grandes dimensiones.
Tratar de sacar la pintura del muro y disponerla en el espacio tridimensional, en una especie de pinto-escultura, no suele arrojar resultados certeros y hace difícil la vida de esas obras.
En el ámbito artístico local las experimentaciones suelen terminar en un pobre desorden o al contrario exacerban su laboriosidad y quienes las valoran lo hacen porque pueden cuantificar el trabajo invertido. La aparente sencillez de mis módulos de madera rompe estas tendencias y viene a resolver diversos problemas.
Monday, April 27, 2009
Thursday, March 26, 2009
Wednesday, March 11, 2009
Sunday, December 28, 2008
Saturday, December 06, 2008
Monday, September 22, 2008
Sketches - Ignacio Barrientos
2005-2008 El Presente
Mi pintura se ha desarrollado incorporando elementos de su entorno.
Me gusta pintar la madera porque siempre se trata de hacerlo sobre los dibujos de la propia madera. No podía dejar de tener en cuenta a la naturaleza y a esta materia prima del lugar donde vivo. Hay un modo de vida asociado a ella.
Me gusta pintar la madera porque siempre se trata de hacerlo sobre los dibujos de la propia madera. No podía dejar de tener en cuenta a la naturaleza y a esta materia prima del lugar donde vivo. Hay un modo de vida asociado a ella.
Ya he comentado en otro momento, como el trabajo de collage me llevo a los módulos de madera. Se trataba de usar fragmentos para componer.
Hay otras influencias como la de Tadashi Kawamata* y sus construcciones e instalaciones de madera. Influencia sin reflejo en la apariencia de mi trabajo, es el aura de su obra lo que me importa.
La extensión de la pintura sobre módulos de madera a un espacio, su implicación en ese espacio, sin embargo reguardando sus propiedades como pintura, es decir, sin convertirla en escultura o instalación.
La constante relación de la mirada y el paisaje. Niebla y ceniza. No se trata sólo del lugar en que vivo, sino de la neblina que se extiende a menudo sobre el paisaje, en la que desaparecen y aparecen seres y cosas.
La ceniza ha sido el elemento que me ha permitido concretar su apariencia y lograr una síntesis. Presumiendo un poco le puedo llamar Color Niebla y extremando su sentido Color Invisible que puede ser toda una dimensión pictórica. Pienso en el cuadro Montana de Brice Marden que hace referencia a la niebla que se cierne sobre un lugar, pero en el caso de mi pintura define buena parte de ella.
* Links hacia artistas citados, en:
Sunday, September 21, 2008
La Pintura de Ignacio Barrientos
Está Dicho: Luz, Color, Ceniza
En cuanto a mí pintura, los dos polos de experiencia: Madrid – Niebla. Mirar los lugares con ojos desnudos. El cambio de un sitio a otro favorece este hecho.
Todo cuenta respecto del aprendizaje. La libertad que uno se da para coger lo que está abierto frente a tí y la intuición de lo quieres con profundidad.Dejas el curso de filosofía y te vas a la biblioteca de arte y tomas libros que te interesan de verdad y miras y lees a Rothko, a Reinhardt, a Motherwell, pero también a Chagall, a Soutine, a Kirchner y a muchos más. Vas a museos y galerías y los ves allí realmente. Luego vives día y noche con ese arte.
En Madrid todo el tiempo estaba mirando arte y estuve en la biblioteca del Reina Sofía desde el día de su inauguración.
Ví “enormes” pinturas. Entre otras, los cuadros de Rothko. Al principio me quedaba de pie ante ellos como a la entrada de una gran fachada, sin saber que hacer… Reinhardt profundizaba en el misterio, Klein daba otra vuelta de tuerca a la substancialidad del color, las esculturas de Anish Kapoor, desarrollaban y aumentaba la escala de temas propuestos por Klein. Todos esos trabajos eran impresionantes.
Después de liberarme a nivel personal de una serie de imágenes a través de dibujos y pinturas en papeles y cartones estaba vacío y dispuesto a partir de cero, en la búsqueda de una imagen totalizadora de mi pintura, una imagen que contuviera todos mis deseos.Hasta que dí en el parque con ese cuadernillo quemado. En el papel blanco aparecían las marcas del fuego…como en las pinturas de fuego de Klein… deje el cuaderno tal cual, sólo pinte su portada con una figura geométrica en azul. Al tiempo la interpreté como la vista elevada de un lago. Luego pinte dos cuadros en esa línea y los llamé Matrices.
Después de siete años de “entrenamiento visual”, regreso a Chile, en febrero del 93 y luego de algunos días en Santiago viajo al sur. Sólo si sales de tu entorno- matriz y lo ves desde fuera puedes comprenderlo. La visión de la naturaleza fue maravillosa. Aún era verano… Me dí cuenta que la naturaleza era lo más valioso del lugar. El país se debatía en sus contradicciones y en su precariedad, pero la naturaleza era su tesoro.Todo era inmensamente brillante, imágenes encendidas, prestas a desaparecer, para ser remplazadas por otras de igual o mayor magnitud… como un sueño hermoso e incierto, como un espejismo.Luego llegó el viento que barría y daba velocidad a todas esas transformaciones y la mirada buscaba en que sostenerse y encontraba una arquitectura frágil de madera y latas…Todo sería removido…entonces decidí entenderme sólo con los elementos, con la tierra, con los animales que se manifestaban en muchos casos más reales que las personas…
Después de liberarme a nivel personal de una serie de imágenes a través de dibujos y pinturas en papeles y cartones estaba vacío y dispuesto a partir de cero, en la búsqueda de una imagen totalizadora de mi pintura, una imagen que contuviera todos mis deseos.Hasta que dí en el parque con ese cuadernillo quemado. En el papel blanco aparecían las marcas del fuego…como en las pinturas de fuego de Klein… deje el cuaderno tal cual, sólo pinte su portada con una figura geométrica en azul. Al tiempo la interpreté como la vista elevada de un lago. Luego pinte dos cuadros en esa línea y los llamé Matrices.
Después de siete años de “entrenamiento visual”, regreso a Chile, en febrero del 93 y luego de algunos días en Santiago viajo al sur. Sólo si sales de tu entorno- matriz y lo ves desde fuera puedes comprenderlo. La visión de la naturaleza fue maravillosa. Aún era verano… Me dí cuenta que la naturaleza era lo más valioso del lugar. El país se debatía en sus contradicciones y en su precariedad, pero la naturaleza era su tesoro.Todo era inmensamente brillante, imágenes encendidas, prestas a desaparecer, para ser remplazadas por otras de igual o mayor magnitud… como un sueño hermoso e incierto, como un espejismo.Luego llegó el viento que barría y daba velocidad a todas esas transformaciones y la mirada buscaba en que sostenerse y encontraba una arquitectura frágil de madera y latas…Todo sería removido…entonces decidí entenderme sólo con los elementos, con la tierra, con los animales que se manifestaban en muchos casos más reales que las personas…
Entonces encontré la ceniza. Estaba en el centro de un vasto campo de ceniza volcánica. Además todas las personas generaban ceniza al hacer fuego en casas y campos.Pinté en papel una serie que contenía lo esencial del paisaje: la línea del horizonte y campos de color mezclados con ceniza y en ocasiones la ceniza sola como color.Esa serie de composición básica, en la linea de los cuadros que había pintado en Madrid, la seguí llamando Matrices, en el sentido que desde allí se podrían seguir derivando formas.El 93 intenté traspasar este mismo esquema a tela, pero la tela se me resistió. Aún tuve que insistir en la técnica por largo tiempo; sólo cinco años después, le di consistencia a las líneas sobre tela, mezclando ceniza y pigmento en la serie de fusión Trazos de Humo del 99.
Entre el 2000 y el 2002 pinté la serie La Luz en el Muro, volviendo a simplificar la composición, dejando atrás los elementos figurativos y estableciendo sólo líneas horizontales y verticales. El color también fue reducido a negro, blanco y gris.Como indica su título, el tema de estas pinturas es la Luz. La luz y sus gradaciones. Asumí para mi pintura este gran tema.La luz como la condición que hace posible la visión, que hace posible imaginar, sin imágenes no hay conciencia. La misma conciencia está hecha de luz(se representa como un campo de imaginación) y por otra parte es muy sensible a las variaciones de la luz exterior.
Las variaciones de la luz y el color tocan la visión de un modo particular. Como las notas que se pueden tocar en un piano. El registro de esas variaciones en tu sensibilidad es una experiencia que puedes vivir con sólo contemplar el atardecer. Me imagino una obra que se podría llamar La Casa de la Luz o La Casa del Color. Una casa vacía hecha para contemplar la luz o el color en sus paredes.
Pintura surgida desde la experiencia de un entorno, el lugar donde vivo en el sur de Chile. Aunque en Madrid nunca me alejé de la relación con la naturaleza. El Parque era mi lugar, en medio de sus árboles pintaba, ahí conocí a los que luego fueron mis amigos.
Mi pintura selecciona ciertos elementos del entorno. Los que constituyen una parte importante de mi relación con él, pero eso también alcanza a otros. Ahí está la línea del horizonte, las verticales de los árboles, ahí están las construcciones: casas, edificios, objetos… la materialidad de estos, la madera.
Saturday, September 13, 2008
El Parque - Texto Exposición
Ignacio Barrientos
Puedo ver a mis pinturas sobre módulos de madera como diagramas espaciales. Vistas elevadas del terreno, por ej. de: Parques, jardines, llanuras, playas etc.
Desde el comienzo de mis pinturas “geométricas” esto fue así.
Todo comenzó el 91 en un parque de Madrid donde encontré una especie de cuaderno hecho a mano. Estaba parcialmente quemado, lo conservé así, excepto que pinte su portada con una figura geométrica azul que surgió intuitivamente. Luego la interpreté como la vista elevada de un lago.
Estos módulos resultan ser “construcciones ideales” emplazadas en “territorios ideales”. Mentalmente te puedes desplazar por ellos.
Estas pinturas “se extienden” a la sala. No se trata del formato cuadro tradicional, que delimita la dimensión pictórica en relación con el espacio de la sala. En este caso se trata de un formato multidireccional.
En la serie 2006 ya hablé en ese sentido de implicación espacial, además aventuré un par de pequeños trabajos tridimensionales que de momento quedan suspendidos. Las obras de esta serie vuelven de modo exclusivo al muro, y no tienen por tanto pretensiones escultóricas o de instalación.
Desde el comienzo de mis pinturas “geométricas” esto fue así.
Todo comenzó el 91 en un parque de Madrid donde encontré una especie de cuaderno hecho a mano. Estaba parcialmente quemado, lo conservé así, excepto que pinte su portada con una figura geométrica azul que surgió intuitivamente. Luego la interpreté como la vista elevada de un lago.
Estos módulos resultan ser “construcciones ideales” emplazadas en “territorios ideales”. Mentalmente te puedes desplazar por ellos.
Estas pinturas “se extienden” a la sala. No se trata del formato cuadro tradicional, que delimita la dimensión pictórica en relación con el espacio de la sala. En este caso se trata de un formato multidireccional.
En la serie 2006 ya hablé en ese sentido de implicación espacial, además aventuré un par de pequeños trabajos tridimensionales que de momento quedan suspendidos. Las obras de esta serie vuelven de modo exclusivo al muro, y no tienen por tanto pretensiones escultóricas o de instalación.
Soleados - Texto
En el verano del 2007 viaje al norte de Chile, en particular a Iquique y Pica.
El desierto viene a tu encuentro ya en la primera visión de las dunas frente al aeropuerto.
No soy un fotógrafo profesional sino un pintor que utiliza la fotografía, hasta ahora, para propósitos personales.
Estas fotos están más cerca de lo documental.
No hay edición. En ellas sólo esta lo que capto el lente de mi pequeña cámara Nikon (digital) y lo que luego hace el proceso de impresión. En todo caso dan cuenta de mi propósito, mostrar la visión del color de la gente del norte.
El persistente efecto de la luz solar logra que sus habitantes relacionen colores y tonos con gran riqueza y variedad y de modo tan distinto a los colores de sur.
Para un pintor, ese hallazgo fue el mejor regalo que podía encontrar en el camino.
En el colorido de estas casas encontré el complemento adecuado para mis pinturas sobre módulos de madera.
En esta exposición están enfrentados, mis colores, generados en el contexto del sur y los colores del norte.
También hay una relación de apariencia entre las casas de madera y las estructuras de madera pintadas y en general el sentido de lo constructivo.
Estas fotos son parte del “cuaderno de campo” del pintor y documentan un hallazgo.
La idea es dar pistas, dar contexto general de mi trabajo. No hay influencia directa entre las fotos y las pinturas sobre módulos de madera. Sus caminos son paralelos, pero dan cuenta de un modo de percepción de formas y colores.
Lo mismo podría haber mostrado dibujos para la construcción de los módulos.
Estos documentos de trabajo en la medida que son mas completos, comienzan a valer por si mismos.
El desierto viene a tu encuentro ya en la primera visión de las dunas frente al aeropuerto.
No soy un fotógrafo profesional sino un pintor que utiliza la fotografía, hasta ahora, para propósitos personales.
Estas fotos están más cerca de lo documental.
No hay edición. En ellas sólo esta lo que capto el lente de mi pequeña cámara Nikon (digital) y lo que luego hace el proceso de impresión. En todo caso dan cuenta de mi propósito, mostrar la visión del color de la gente del norte.
El persistente efecto de la luz solar logra que sus habitantes relacionen colores y tonos con gran riqueza y variedad y de modo tan distinto a los colores de sur.
Para un pintor, ese hallazgo fue el mejor regalo que podía encontrar en el camino.
En el colorido de estas casas encontré el complemento adecuado para mis pinturas sobre módulos de madera.
En esta exposición están enfrentados, mis colores, generados en el contexto del sur y los colores del norte.
También hay una relación de apariencia entre las casas de madera y las estructuras de madera pintadas y en general el sentido de lo constructivo.
Estas fotos son parte del “cuaderno de campo” del pintor y documentan un hallazgo.
La idea es dar pistas, dar contexto general de mi trabajo. No hay influencia directa entre las fotos y las pinturas sobre módulos de madera. Sus caminos son paralelos, pero dan cuenta de un modo de percepción de formas y colores.
Lo mismo podría haber mostrado dibujos para la construcción de los módulos.
Estos documentos de trabajo en la medida que son mas completos, comienzan a valer por si mismos.
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